El concepto, desarrollo y función social de las Relaciones Públicas tiene una perspectiva histórica muy cambiante que con el paso del tiempo ha logrado su verdadero significado. Las Relaciones Públicas incursionan en el llamado “mundo de los negocios” interviniendo entre el empresario individual o social y sus públicos, creando un clima de confianza entre ambos que se traduce en la postre un incremento mutuo de beneficios.
Su actividad se limita mal que bien a procurar la satisfacción de un conjunto de necesidades (sui géneris) mediante el empleo de técnicas que obedecen a criterios estrictamente subjetivos con el propósito de convencer al empresario que tales técnicas son las más adecuadas.
En los Estados Unidos las Relaciones Públicas se han convertido en un hecho propio de la cultura; sin embargo, en Europa no suscitó lo mismo, especialmente en algunos países europeos que no han penetrado profundamente y no se le reconoce su verdadera función; es más, su implantación ha significado una profunda alteración de sus fines, hasta el punto de hacerlas irreconocibles.
Bertrand R. Canfield afirma que las relaciones públicas no solo se encargan de la dirección de una filosofía expresada en política y acción, también se tiene que interpretar para el público utilizando las herramientas que ofrece la comunicación.
Así mismo, las Relaciones Públicas denotan un conjunto de actividades de carácter social determinados a su buen ejercicio, pero también designan el conjunto de conocimientos que se aplica en aquel ejercicio para una función en específico. Existen múltiples conceptos de reconocidos profesores y diccionarios que definen a las Relaciones Públicas, por ejemplo el “Webster’s New Internacional Dictionary” la define como: “Las actividades de toda industria, corporación, profesión, gobierno u otra organización cualquiera, para la creación y mantenimiento de unas relaciones sanas y productivas con ciertos sectores determinados del público, tales como clientes, empleados o accionistas, y con el público en general, a fin de adaptarse al medio ambiente de estos y justificar sus existencia ante la sociedad”.
Sin embargo, a víspera de nuestro siglo, el concepto de Relaciones Públicas se encuentra ya apuntado, sin ningún género de dudas o distorsiones como en la experiencia europea. La IPRA (Internacional Public Relations Association) ha establecido un concepto estricto e indefectible sobre las Relaciones Públicas: “Las Relaciones Públicas son una actividad de dirección de carácter permanente y organizado por la cual una empresa o un organismo privado o público busca obtener o mantener la comprensión, la simpatía y el concurso de aquéllos con los que tienen o puede tener que ver”.
En ese sentido, bajo el nuevo concepto tradicional de las Relaciones Públicas, ya se descarta esa denominación de “entretener y mejorar las relaciones de los públicos”, cumple una función más explícita que trabaja con muchos campos de estudio como la Psicología (interacción), concepto que veremos más adelante, logrando una importancia que con el tiempo se ha llegado a necesitar en las organizaciones.
Pero las relaciones públicas también encuentran trascendencia en lo jurídico, aquí nace su concepto legal. Pero antes de explicarlo tendríamos que hablar de derecho, ¿Qué es? Carlos Cossío explica que el derecho no solo es un conjunto de normas, es más que eso, es un orden establecido entre los hombres para el desenvolvimiento de la personalidad de cada uno, sin menospreciar sus libertades, asegurando su colaboración social. Pero el derecho se divide en fuentes esenciales como por ejemplo las leyes, otro autor, Stammler R. lo explica como el mandato dado por el Estado, lo que atribuye la facultad de dictar normas generales que todo ciudadano debe acatar. Hablar de estos conceptos jurídicos compete a la concepción legal de las relaciones públicas. Hay muchos ejemplos donde las Relaciones Públicas participan en los decretos de leyes de distintos países como Brasil e Italia donde atribuyen orgullo a sus acciones y deberes como también limitan sus acciones.
El tiempo ha transcurrido y los conceptos que se han debatido en asambleas, congresos, reuniones nacionales e internacionales han logrado culminar en un concepto profesional de las actividades de estos profesionales de las Relaciones Públicas, concepción que determina el sentido social de la misma. En el mes de mayo de 1966, se celebró en Barcelona el I Congreso Español de Relaciones Públicas, donde se llega a muchos acuerdos donde se destacan sus propósitos, metas primordiales y la importancia de sus prestezas.
Pero la mayor trascendencia se encuentra en el “Acuerdo de México”, en el mes de agosto de 1978, de la Primera Asamblea Mundial de Asociaciones de Relaciones Públicas, organizada por la Federación Interamericana de Asociaciones de Relaciones Públicas (FIARP). Este evento constituye un hito para las Relaciones Públicas, no solo se habla de su ejercicio profesional apoyada de la investigación en la comunicación y la participación programada, también se considera que su práctica es un arte y una ciencia social en análisis de tendencias, predecir sus consecuencias, asesorar a los líderes de organizaciones y garantizar los intereses de los públicos de interés.
Antes se abordó en este resumen que las Relaciones Públicas trabajan con otras disciplinas como la Psicología Humana, por lo que la interacción es un mecanismo de movimiento muy importante para el profesional de relaciones públicas. La interacción como proceso de comunicación nos permiten estudiar el comportamiento humano en cualquier tipo de situación o como se conecta el individuo con el sistema. El valor de esto radica en que para las Relaciones Públicas les permite entender la interacción entre los grupos y ver si existen problemas entre ellos, de ser así invocar a la cohesión o consenso para conciliarlos. Entonces, desde un punto de vista disciplinario, las Relaciones Públicas tienen por objeto de estudio los procesos de interacción o procesos de comunicación de los individuos cuyo fin supremo es el mantenimiento y buena relación entre estos.
Finalmente las Relaciones Públicas derivan fundamentalmente a hacer posible el diálogo social, lo que compromete la supervivencia del docente o profesional que está sujeto a superar toda clase de objeciones que no permitan su buen desempeño y función.
viernes, 28 de agosto de 2009
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